Follow by Email

miércoles, 9 de abril de 2014


Tenue, vidrio sin cristalizar, frágil como cristal de bohemia pero capaz de mimetizarse con Tri-estatal. Contradicción constante que se balancea entre sueños hilados con sentimientos imparables; imposible cuando se nace sudando amor, cuando se nace para amar todo aquello que se desea, para entregarse a cada jodido minuto de un placer, incluso de un dolor. Vino a este mundo para reír y llorar cada dulce y amarga oportunidad, para vivir cada instante y arriesgar cada segundo. Para saborear la acidez de la sangre, el ardor de la derrota y el triunfo que se escribe con los pellizcos de la paciencia. Atrapada entre el Hedonismo de su sensualidad, de la sensibilidad que vive corriendo por sus venas al compás de la sístole y la diástole y el Estoicismo de la parte racional que casi condiciona sus latidos por la sin razón de saber, que un día, de tanto sentir, puede desplomarse en un suspiro; que puede morir de amor, de la pasión por una idea, una justicia, un sueño o lo peor de todo; de un hombre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario