Follow by Email

jueves, 26 de septiembre de 2013

Somo etapas; la mía está entre la desesperación y la asfixia. Estar rodeada y sentirte sola, sola en la empatía de un abrazo a tiempo. El abrazo a las palabras que viven reprimidas dentro de mi. Locuaces interpretes de mis deseos y mis miedos, de aquello que me duele y provoca el serpenteo de mi caminar; un caminar a trizas, un galope indefinido.


Ni siquiera ahora, ahora que estoy cerca de terminar aquello que me ha torturado durante años descanso. Sigo al limite, suplicando bocanadas de oxigeno. Para colmo echo tanto de menos un café en condiciones. Un café endulzado con un dialogo sin horas donde escuchar al que tienes en frente sea lo más importante. Escuchar y sentir que aunque parezca una odisea te entienden y son capaces de sacarte de la oscuridad con solo una mirada.

Necesito que necesiten mi maldita locura, que quieran exprimirla, que sin comprenderla quieran emborracharse de ella y contagiarme a mi misma de otra locura parecida. Exprimir las ganas de vivir de aquel que ha sabido apreciar mi dulce demencia. ¡Vivir joder!

Porque amo a los locos que viven deprisa y a los que viven despacio pero no se cansan. Amo las ansias, la sensibilidad de las personas que se emocionan con el tono rosado del cielo, los que cierran los ojos con una canción y gritan ¡Joder que PUTA MARAVILLA! (sí, me gustan los tacos si son necesarios). Amo quien queda hipnotizado con un cuadro y se imagina al pintor y el jodido instante. Los que saborean las páginas de un libro, los que viven cada segundo con una intensidad que asusta. Amo a quien llora con el dolor ajeno, al que es capaz de ponerse en el pellejo de los demás. Amo al revolucionario que lucha por aquello en lo que cree y construye el camino de su utopía. Amo las maletas y al que toma la iniciativa por sus sueños. Amo al que hace de cada pisada una aventura, aunque este maquillada con un toque personal casi imaginario. Amo al que vive y deja vivir.

Las circunstancias de cada uno son diferentes y lo normal no existe, y si existe a mi me aburre, porque odio los patrones señores, los odio porque amo la esencia. Así de simple.


2 comentarios:

  1. Me encanta. sin más. Y café para hablar horas y horas cuando tú quieras, chatina ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Gracias Ana ! Eres genial, contigo es fácil. Nos entendemos guay chatina!

      Eliminar