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lunes, 18 de febrero de 2013



Vértigo que me ahoga. La ansiedad hace crujir mi sueño REM para deleitarme con el más crítico de los insomnios. Comienza el ciclo de mi ahogo en el mar más profundo de la autodestrucción  Repaso mis defectos con sumo cuidado. Rebusco entre mis logros y calculo la distancia a mis metas. Me encuentro tan lejos de todo ello, que de nuevo, vuelvo al principio; a destrozar mi moral y mi autoestima; a sentirme pequeñita. Me invaden sentimientos contrarios a mi personalidad, por un instante siento un hechizo misantrópico que me hace odiar todo aquello que amo. Comienzo a delirar; a buscar razones absurdas  y encontrar excusas incoherentes relacionadas con la antroponimia y derivados. Me adhiero a todo tipo de esperanzas incongruentes, propias del peor de los libros de autoayuda, como si acaso todo eso fuese a solucionar mis taras y mis malas decisiones. Respiro a porciones por culpa de esta ansiedad, por culpa de mi autoexigencia. Lucho por apoderarme de mi vertiginosa respiración. Por recomponer las piezas de mis sueños quebrados. Me relajo.

"Tranquila" me repito una y otra vez. "Todavía estoy a tiempo". Comienzo a abandonarme a Morfeo. "También la Luna resultaba inalcanzable para todos esos soñadores de mi misma calaña, y en realidad, nunca estuvo tan lejos". 

"Por la mañana todo será diferente, a la luz de un nuevo día seré capaz de tocar la luna con la punta de los dedos. Como siempre"

1 comentario:

  1. Yo se que puedes con todo, y que conseguiras tus metas, unas metas que te hincharan de deleite y felicidad!!!!

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