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sábado, 20 de octubre de 2012


Parece una eternidad de aquello. Recuerdo como me hundí en una tristeza desconocida, una impotencia que aniquilaba mis ganas. Recuerdo como cerré mi corazón a cualquier sentimiento, como me sentí vacía  Recuerdo como cada noche al acostarme ansiaba besar sus labios y como espere día tras día un mensaje de vuelta. Venezuela consiguió calentar ligeramente un corazón helado, pero él seguía presente, demasiado presente. Así que, tomé una decisión radical. Preguntarle las cosas con una madurez pasmosa, solo quería absoluta claridad, entonces supe que todo iba por mi pero de una forma totalmente diferente a la que había creído siempre. Entendí que me olvidó deprisa, que no sentía la necesidad que tenía yo de él. Fue entonces cuando lloré por dentro con más fuerza que nunca, fue entonces cuando sentí una humillación sin limites al creer que de verdad todo había sido especial. Durante casi un mes desde ese día quedé en un estado de absoluta apatía, mis amigos preocupados por mí preguntaban que a que se debía esa tristeza que no me dejaba ser yo, y mi interior chillaba la palabra desilusión. Era una decepción profunda. Mi corazón había quedado desquebrajado por completo y lo llevaba a cuestas pero no lo sentía.

Es sábado, un sábado precioso. El cielo esta gris y yo estoy con mi taza de café escuchando "The Beatles" y entonces me doy cuenta de que estoy mejor. De que estoy mucho mejor. Me doy cuenta de que ya no sueño con que regresé de hecho soy consciente de que él es genial pero nunca me mereció. Hizo cosas por mi que siempre tendré presentes, me hizo muy feliz, pero prefirió perderme a dar la migaja mínima que merecía. No sé si fue miedo o que realmente no me quiso, no lo sé, pero sé que no pudo. Ya no le culpo, sus circunstancias le apalancaron o quizás no fue la historia preciosa que yo creía. Ya me empiezan a dar igual las causas, solo sé que me dejó y que prefirió perderme y hoy entiendo que puede que no pudiese hacer más. Intuyo que ahora es más feliz y con eso me vale, porque le quise, le quise de verdad.

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