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domingo, 28 de octubre de 2012


Pensaba que era diferente, no le conocía lo suficiente. Eramos amigos pero no tanto como ahora. Las circunstancias nos unieron mucho más. Él me ofreció todo cuando más le necesitaba, me escucho y me aconsejo, me ofreció su casa y consciente de mis limitaciones jamás dudo en compartir su generosidad conmigo. Me ha escuchado como pensaba que no era capaz de hacerlo y si alguna vez ha sido consciente de mi tristeza no ha dudado en presentarse en mi casa para estar a mi lado demostrándome que es infinitamente mejor de lo que aparenta ser tras esa coraza de timidez e incluso de altanería con la que se mueve por el mundo. Hoy es un día especial  porque cumple veintiséis años. Hoy es un día especial porque hace años nació una persona grande en mi vida, con la que espero seguir compartiendo aventuras y hazañas, borracheras y confidencias. Porque junto a él seguiré saciandome de Madrid y de nuestras aventuras y sudaremos tristezas y alegrías con cada paso. Porque estaré a tu lado cielo, porque te quiero y te querré por siempre, para siempre.
Incapaces de controlar instintos salvajes. La castidad resultaba indomable a escasos metros de su casa, donde la química los atrapaba en contorsiones deseosas de guerra. Todo daba igual. Nada era más importante que tatuarse a besos y arañazos, que colgarse el uno del otro secuestrados por una adicción sin limites.
¡ Házmelo!- gritaba- ¡Házmelo!.

Y cogió su pluma dispuesta a abandonarse a sus más sinceros impulsos. Un subconsciente que abrazaba cada trazado en el papel como enloquecido por un huracán de sensibilidad que bloquea las palabras, pero sin embargo, hechiza la escritura donde se desnuda a sus anchas. Sin más miedo que el de una mala puntuación o fallo ortográfico.

Así es feliz en su mundo de sueños y libros, en su juego de palabras desordenadas y sus matices. En las reflexiones de su día a día y sus análisis de los mil porque que invaden a menudo su innata curiosidad. Incapaz de abandonarse a la tranquilidad donde se siente segura pero infeliz.

Amante de la escritura real de Bukowski o Miller, de su tremenda obscenidad ante el papel.

Se niega a vivir de una forma lineal porque cree que la vida no debe ser más aburrida que las historias de los libros que tanto le gustan. Porque sabe que existe mundo más allá y le produce terror acurrucarse en una vida tranquila que deje de alimentar su singularidad. Porque cree firmemente que los sueños si pueden ser creados en la imaginación pueden hacerse realidad, por eso se niega por completo a la rutina. Quiere seguir soñando y vivir sus sueños y ante eso nadie podrá pararla jamás.

sábado, 20 de octubre de 2012


Parece una eternidad de aquello. Recuerdo como me hundí en una tristeza desconocida, una impotencia que aniquilaba mis ganas. Recuerdo como cerré mi corazón a cualquier sentimiento, como me sentí vacía  Recuerdo como cada noche al acostarme ansiaba besar sus labios y como espere día tras día un mensaje de vuelta. Venezuela consiguió calentar ligeramente un corazón helado, pero él seguía presente, demasiado presente. Así que, tomé una decisión radical. Preguntarle las cosas con una madurez pasmosa, solo quería absoluta claridad, entonces supe que todo iba por mi pero de una forma totalmente diferente a la que había creído siempre. Entendí que me olvidó deprisa, que no sentía la necesidad que tenía yo de él. Fue entonces cuando lloré por dentro con más fuerza que nunca, fue entonces cuando sentí una humillación sin limites al creer que de verdad todo había sido especial. Durante casi un mes desde ese día quedé en un estado de absoluta apatía, mis amigos preocupados por mí preguntaban que a que se debía esa tristeza que no me dejaba ser yo, y mi interior chillaba la palabra desilusión. Era una decepción profunda. Mi corazón había quedado desquebrajado por completo y lo llevaba a cuestas pero no lo sentía.

Es sábado, un sábado precioso. El cielo esta gris y yo estoy con mi taza de café escuchando "The Beatles" y entonces me doy cuenta de que estoy mejor. De que estoy mucho mejor. Me doy cuenta de que ya no sueño con que regresé de hecho soy consciente de que él es genial pero nunca me mereció. Hizo cosas por mi que siempre tendré presentes, me hizo muy feliz, pero prefirió perderme a dar la migaja mínima que merecía. No sé si fue miedo o que realmente no me quiso, no lo sé, pero sé que no pudo. Ya no le culpo, sus circunstancias le apalancaron o quizás no fue la historia preciosa que yo creía. Ya me empiezan a dar igual las causas, solo sé que me dejó y que prefirió perderme y hoy entiendo que puede que no pudiese hacer más. Intuyo que ahora es más feliz y con eso me vale, porque le quise, le quise de verdad.

viernes, 12 de octubre de 2012


Le siento colocar su pequeñita cabecita en mi regazo, hacerse mil huecos entre una cama no demasiado grande. Abro los ojos y allí están  mis dos tesoros durmiendo conmigo, y enseguida sé que la felicidad la componen esos pequeños detalles.

martes, 9 de octubre de 2012


No es tan fácil derretir un corazón congelado. Puedes provocar que palpite un poco más deprisa generando cierto calor, creando una pequeña adicción, pero al final, solo una personalidad de hierro, valiente, solo la inteligencia es capaz de hacer arder una coraza gélida.